Como uno de los delitos que más preocupan no solo a México, sino al mundo entero, el lavado de dinero es tema de análisis y prevención por parte de diversos tratados internacionales que buscan establecer los elementos mínimos de esos delitos, esquemas de cooperación y medidas preventivas. 

En este sentido, México está obligado a tipificar este delito al ser parte en éstos, a través de los cuales asume sus obligaciones internacionales para prevenir y sancionar este delito que se entiende como la acción que busca ocultar o disimular a sabiendas el origen ilícito de un bien a través de diferentes acciones, tales como convertir, transferir, adquirir, enajenar, administrar, entre otras conductas.

¿Qué tratados aluden al lavado de dinero y atañen a México? Son básicamente tres: Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas (1988), ratificado por México el 11 de abril de 1990; Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional y sus Protocolos (2000), también conocida como la Convención de Palermo, ratificada por México el 4 de marzo de 2003; y Convención de Naciones Unidas contra la Corrupción (2003), ratificada por México el 20 de julio de 2004.

Además de que México debe apegarse a estos tratados, desde 2013 tiene en vigor una Ley Antilavado. Su objetivo es regular los actos u operaciones económicas considerados propensos a la captación de recursos de procedencia ilícita, para financiar el crimen organizado, así como al terrorismo.

Dicha ley determina una lista de actividades vulnerables que a su vez conllevan a los sujetos obligados a cumplir con ciertos lineamientos, como dar a avisos periódicos a la autoridad sobre las operaciones realizadas con sus clientes cuando éstas rebasan los umbrales determinados por la autoridad; identificar a sus clientes, preservar su información personal y la que respalda las operaciones en cuestión, así como identificar al beneficiario controlador

El cumplimiento de estas obligaciones es más sencillo con un software especializado como PreveNet que, entre otros beneficios, te ofrece un Sistema de Semaforización que te alerta cuando es necesario enviar un aviso a la UIF. Además, cuenta con un Módulo de Reportes para monitorear la operación y facilitar la atención de una auditoría, así como actualización permanente a los cambios de la Ley Antilavado.

 

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